Sigue coleando (como una víbora) la cuestión que tratamos en el último artículo sobre la Corte Penal Internal (cuya puesta en funcionamiento se prevee para marzo/abril del 2002) y la posición de los Estados Unidos de Norte América.
Tras la nefasta Ley de Protección del Personal Militar Estadounidense (American Service Members Protection Act - ASPA)> , de la hablamos en el anterior texto, las (no menos nefastas) declaraciones de Mister Bush, C. Powerl y Jesse Helms, y los "tribunales" militares (que harían las delicias del mismo Nogaret) para extranjeros sospechoso de terrorismo, recien recibo la siguiente noticia:
"El Senado voto este viernes una enmienda para prohibir la cooperacion de Estados Unidos con la Corte Penal Internacional,
que tambien impide al pais participar en operaciones internacionales de mantenimiento de paz a menos que las mismas esten por fuera de la jurisdiccion de la CPI.
Patrocinada por el senador republicano Jesse Helms, la enmienda a un proyecto de ley de defensa ya aprobado en la Camara de Representantes, fue apoyada por 78 votos contra 21.
Para que la medida se convierta en ley, debe ser aprobada por la Camara Baja y firmada por el presidente George W. Bush.
Bush no apoya la CPI a crearse en La Haya para procesar crimenes de guerra, genocidio y crimenes contra la humanidad, pero
hasta el momento no la ha rechazado totalmente.
Los que apoyan esta legislacion argumentan que la misma es necesaria para proteger los derechos de los ciudadanos estaodunidenses, garantizados bajo la constitucion del pais, y los que no estarian protegidos en el tratado de Roma de 1998 que creo la CPI."
Entrar de nuevo en que las garantías procesales que prevee el Estatuto de la Corte Penal Internacional sin duda garantizan los derechos de los procesados (incluso en algunas cuestiones con un celo quizás excesivo) ante la Corte, es una cuestión ociosa...
El tema, utilizando un simple ejemplo, es tan sencillo como que si los/las ciudadanos/as de Estados Unidos de Norte América estuvieran bajo la jurisdicción de la Corte, los llamados "daños colaterales" (que también colean, como las víboras) podrían considerarse en ciertos casos (que todos/as tenemos en mente) como Crímenes de guerra (los cuales ya definimos en un artículo anterior), y, por tanto, sus responsables deberían terminar sentados en una comodo sala en la Haya.
Según parece, Bush prefiere el acogedor sillón de la impunidad a las acolchadas sillas de la Corte Penal Internacional. Y,claro, de ahí todo lo demás...
10. diciembre 2001 @ 00:00 ·
Comentarios (2) · Humanos y derechos humanos