Estimado/a lector/a:
De todos los textos que hasta la fecha he tenido la suerte de poder publicar aquí, éste es sin duda el más importante. Y no por su originalidad, ni por su riqueza técnica o retórica... Me limito a reproducir un extracto de una carta que la presidenta de Amnistía Internacional España –Eva Suárez Llanos- ha remitido a todos/as los/las socios/as de la organización.
Me gustaría que la leyeses detenidamente y dedicases un momento de tu vida a tratar de salvar la vida entera de Safiya Hussaini.
La carta dice así:
“Puede resultar duro creer que en 2002 una mujer en cualquier lugar del mundo pueda ser ejecutada por haber mantenido relaciones sexuales fuera del matrimonio.
Pero es lo que le sucederá a Safiya Hussaini si no conseguimos impedirlo. La suerte de esta mujer nigeriana podría decidirse en una audiencia que tendrá lugar el próximo 18 de marzo.
Sayifa, de 30 años, divorciada, fue hallada culpable de adulterio. La prueba de su delito: su embarazo de Adama, una niña que todavía no ha cumplido un año.
Su abogado consiguió que el tribunal, que se rige por la ley islámica, admitiese un recurso de apelación. Pide que se le declare inocente.
Culpable o inocente, qué más da. ¿No crees? Lo cierto es que cuando miro a mi propia hija de pocos meses pienso en la hija de Safiya –decididamente inocente- que se quedará sin la protección de su madre, a quien pueden matar en la plenitud de su vida. Lo cierto es que Safiya ha sido condenada en un juicio injusto y discriminatorio, en el que un embarazo es considerado prueba suficiente mientras que en el caso de un hombre basta su juramento de no haber cometido adulterio para que sea absuelto, a menos que cuatro testigos presenciales independientes y de buena reputación declaren lo contrario.
Y aún me sobrecoge más el hecho de que vaya a ser ejecutada de un modo atroz, mediante lapidación. Será enterrada hasta la cintura e, inmovilizada de esa manera, recibirá una lluvia de pedradas que le provocarán una lenta agonía.
No es mi intención acongojarte, por lo que me ahorraré darte otros detalles de lo que supone esta forma de ejecución, pero no puedo ocultar el padecimiento que espera a esta mujer si no ponemos remedio. Después de trabajar como años como voluntaria de Amnistía Internacional creí que estaba curada de espanto. Pero esta muestra de absoluta falta de piedad y de extrema crueldad me remueve las entrañas.
Ahora tenemos que movilizarnos todas y todos para decirle al gobierno nigeriano que no estamos dispuestos a tolerar esta barbarie. Amnistía Internacional respeta todas las creencias religiosas. No las ponemos en cuestión. Este es un asunto de humanidad.
(...)
Hemos de conseguir que el gobierno nigeriano proteja la vida de Safiya. Tenemos una fundada esperanza de lograrlo. Por lo pronto, los implacables tribunales de la Sharia han accedido por vez primera a considerar un recurso de apelación. Saben que Safiya no está sola, que su caso es conocido es conocido en todo el mundo.
(...)
Tu intervención es vital.”
Creo que Eva lo ha dicho todo ya, no me queda mucho que añadir... Sólo que si quieres apoyar esta campaña, es decir, si quieres hacer algo para tratar de salvar la vida de otro ser humano, de Safiya Hussaini, visita la página www.amnistiaporsafiya.org lo antes posible. Allí encontrarás cómo hacerlo.
Mi gratitud por adelantado, pues sé que lo harás pronto.
9. marzo 2002 @ 00:00 ·
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