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» Javier Chinchón


18) Por la boca muere el pez: dogmática argentina sobre los ritos de apareamiento.

Posiblemente nuestra mesa tenía ya una superpoblación insostenible de cervezas, pero, en una nueva entrega de lo que mi más mejor amigo gusta en llamar “psicología de barra y café con leche”, seguíamos discutiendo acerca de la relatividad de todas las cosas.
Es probable que casi todo en la vida sea relativo, pero lo cierto es que hay una verdad absoluta que es necesario que todos conozcamos.
Esta única certeza cartesiana se deriva de lo primero que os dirán (y repetirán hasta la saciedad), al pisar suelo argentino: “Siendo extranjero y con tu forma de hablar, las minas te van a estar acosando noche y día”.
En base a esta verdad primogénita se estructurará todo un sistema de valores y modos de actuación:

Así, una vez conocido este esperanzador axioma, no puede haber noche en la que salgas y no hables con un tono demasiado elevado (grites si es necesario) dejando claro tu acento castizo, usando grotescas palabras que remarquen tu ascendencia nacional, y gesticulando en imitación a un ave del paraíso por si el volumen de tu voz no es capaz de abarcar el radio necesario de bellas mujeres argentinas que seguro se desmayarán en tus brazos gracias a tu extraordinario acento íbero.
Te plantearás, incluso, hacerte un juego de camisetas (una para cada día de la semana) en las que se pueda leer: “Soy español”. Los más atrevidos podrían pensar en añadir algo como: “Acércate y escucha mi forma de hablar. No te arrepentirás”. E, incluso, sin llegar a esto, los más tímidos no tendrán otro remedio que conversar, cueste lo que cueste, si desean acceso al abundante vergel de rendidas damas argentinas.
A falta de con quien conversar, se deberá recurrir a recitar versos en voz alta, chocar con objetos y gritar: “¡Joder, qué golpe!”, pedir cigarrillos o fuego a toda mujer que aparezca en tu campo de visión (con independencia de que lleves un cigarro encendido en la mano), preguntar direcciones de lugares que posiblemente ni siquiera existan (pero que contengan la letra “Zeta” o “eLLe”), consultar la hora cada vez que tengas oportunidad (sin olvidar esconder tu reloj previamente), o pasearse de un lugar a otro hablando solo (o chillando, de ser posible) en imitación de los mejores lunáticos que deambulan por parques y plazas madrileñas.
Una modalidad más refinada de estos recursos puede ser el caminar por la calle tarareando (alto y claro) algún tema musical de indudable origen español (la zarzuela puede ser una elección idónea) con regularidad ajustada al contacto o proximidad de jovencitas argentinas.

Para aquellos intelectuales, científicos u hombres de letras que usen un lenguaje neutro, técnico, idéntico en cualquier lugar del planeta, esta cosmovisión de las relaciones español-argentina hará que se vean forzados a incluir en su repertorio las expresiones más chabacanas, barriobajeras, vulgares y ofensivas que caracterizan el modo de hablar de cualquier castellano que se precie. Se les aconsejará, por ello, que antes de viajar a la Argentina practiquen, en compañía o frente al espejo, tratando de incluir un “coño”, un “joder”, un “ostia” o un “copón” por cada tres palabras de una frase. De lo contrario, es muy posible que nunca consigan aprovecharse de las mágicas cualidades del lenguaje castellano.

Se han llegado conocer casos de españoles con problemas de tartamudez, pronunciación o simplemente mudos que acudían a bares y discotecas con ingenios sonoros en los que algún amigo, familiar o presentador de televisión, había grabado ciertas frases comunes en un castellano puro. Su forma de actuación se resumía en acercarse a una chica y jugar con el adelante y atrás para hacer las preguntas más al uso en estos casos, y responder a los “¿cómo te llamás?”, “¿de dónde sos?”..., de igual modo. En el caso de preguntas cuya respuesta no figurase en lo grabado, la reacción solía ser el balbuceo o el gemido en imitación de los usos y costumbres del borracho más recalcitrante.
Debe hacerse notar que esta técnica está fuertemente influida por los medios económicos de los que disponga el sujeto en cuestión. Así, en algunos pubs se han llegado a observar grotescas formas humanoides que, en realidad, no eran más que un jovencito gallego con un gramófono del siglo XIX a la espalda, portentos de la medicina consistentes en un muchacho con una barriga sietemesina que no era otra cosa que un enorme fonógrafo heredado de sus bisabuelos, y hombres que se paseaban por la noche argentina empujando un carrito de la compra con una de aquellas minicadenas de los 70s bajo unas mantas.

Independistas vascos, gallegos o catalanes, anarquistas, apátridas, autoconsiderados “ciudadanos del mundo”, denostadores de las ideas de patria o nación, personas con doble nacionalidad, y militantes de la más extrema de las extremas izquierdas, no podrán sino definirse (ante todo el que se encuentren) como “auténticos españoles”, usar pins, insignias, pañuelos o ropa interior con la bandera nacional, alabar las grandezas de la Madre Patria, y hablar, noche y día, con el mejor de sus acentos castellanos (nada se sabe de los poderes del euskera, gallego, vasco o bable, para la líbido de la mujer argentina).

Sea lo que sea, todo estará justificado por la necesidad de convocar los efectos del irresistible hechizo oral si realmente se desea recibir el dulce abrazo de una argentina.

Debe tenerse en cuenta que para que el sortilegio funcione se debe preservar un castellano impoluto, libre de cualquier intromisión de términos argentinos. Les podré un ejemplo: Si eres uno de aquellos inconscientes que tratan de incorporar vocábulos y/o entonaciones del país en el (momentáneamente) viven (léase Argentina en este caso) en su modo de hablar, puede ocurrirte algo parecido a lo que explica esta crónica que me hizo llegar un madrileño perdido en los pliegues de San Juan:
“Llevaba ya días sin ponerla, la mina era realmente linda y bailaba sola en el medio del boliche. Había escuchado todo eso que se dice de que las minitas le dan más bola a tipos de España que a un pancho argentino, así que me mandé a tratar de chamullarla. Le dije “hola, guapa” y por la expresión de su cara cuando me escuchó me di cuenta de que era una oportunidad para voltearméla. Charlamos y cuando ya imaginé que la tenía muerta por el verso que le hice, me preguntó que de dónde era.. Me dije: ya está el chivo en el lazo; ésta era la pregunta que necesitaba, le diría que era gallego y, prácticamente seguro, ella tendría que resistirse para no bajarse allá mismo la tanga.
- Soy español.
- Ah, sí... De verdad, ¿de dónde sos?
-... De España... JODER (tuve que añadir el “joder” para aumentar la credibilidad de mis palabras ante sus dudas).
- No me chamullés, boludo. ¿De qué parte de Argentina sos?
- OSTIA, que no te miento. ¡Soy de las Españas!
- Qué te creés, ¿que me voy a comer esa de que vos sos español escuchando tu forma de hablar? Vos seguro que sos de acá.
- JODER, ME CAGO EN LA PUTA MADRE (ya estaba totalmente desesperado), ¡soy de MADRID! ¡De España, COÑO!
- Bueno, sí te creo..., entonces andáte con una española, ¡pelotudo!”

Como era esperable, este amigo que me mandó su experiencia al final se fue a casa solo y durmió acompañado exclusivamente por sus dudas acerca de los poderes del acento castellano en la vida sexual del español en tierra argentina. Como ya hice de forma personal, es esencial recomendarle la necesidad de limpiar el modo de hablar desterrando todo término que no recuerde al jamón serrano, a don Rodrigo, el cocido madrileño y a las corridas de toros.

Es preciso señalar también que esta verdad incontestable acerca de las inconmensurables virtudes de una virginal entonación castiza se complementa con otros principios esenciales de la filosofía de las relaciones hombre-mujer. Así, de los reputados estudiosos del tema en México nos llega la siguiente máxima: “Para tener una verdadera vida sexual debes tener una casa propia”. Por su parte, un gran teórico de Algeciras añade el siguiente subprincipio a todo lo que hemos expuesto aquí: “Cuando estás en países más “pobres” que el tuyo, lo que prima es la reputación de tu país y el dólar, o mejor dicho, el hecho de que ellas sepan que tienes dólares”.
Si cruzamos todas estas revelaciones, tendremos el siguiente esquema que nos permitirá saber si estás en condición de tener una actividad sexual superior a la de Rocco Sigfredi:

A) Principio esencial: Hablar castellano en tierra argentina.
B) Principios complementarios:
1) Tener casa propia.
2) Ser de un país que goce de buena reputación en la nación que te acoge.
3) Poseer bastantes recursos económicos (entendidos comparativamente).
4) Que las mujeres del país que sea sepan que dispones de esos recursos.

Una estudiosa de Jachal aplicó estos criterios en su investigación teórica sobre los españoles. Tras un análisis detallado de uno de ellos, un tal “Javier” (que cumplía varios de ellos), llegó a la rotunda conclusión de que sería capaz de acostarse con, al menos, “tres minas cada noche”. Es decir, ampliando el marco: Cualquiera que cumpla estos requisitos, bienvenido a una vida sexual plena y extenuante.

Como es lógico, cuando se enuncia una verdad de tal entidad como ésta hay muchos subversivos que tratan de negarla, ya sea acudiendo a su experiencia personal o a complejas elocubraciones pseudocientíficas. Pero no os dejésis engañar, puedo aseguraros que para cualquier argentino éste es el principio estructural de las relaciones interpersonales.
El hecho de que en los dos meses que llevo aquí aún no haya podido desplegar las proclamadas virtudes y poderes del acento castellano, que, ni tan siquiera, haya podido disfrutar de la mayoría de sus seguros frutos, e, incluso, que, aún siendo heterosexual, haya recibido más besos de hombre que de mujeres, convencido estoy de que se debe tan sólo a mi incapacidad, inutilidad congénita, o a la fatalidad más funesta. En ningún caso esto prueba nada, el mundo de las ideas siempre está más allá de las anécdotas del devenir humano.
26. septiembre 2002 @ 00:00 · Comentarios (18) · Miscelánea guatemalteca
Comentarios
por Javi

Mi gratitud a Oscar y a Patricia por su ayuda en la redacción de este texto.
Gracias, chabón y gracias pato.


26. septiembre 2002 @ 20:35
por Antonio Ortega


Mi querido amigo:

Lo primero, reivindicar mi gaditanidad: mi vecindad algecireña no es mas que un accidente, la esencia de libertad es gaditana.

Acerca de mi teoria, es solo un elemento que confluye en el arte siempre inexacto de la seduccion. Otro de los axiomas basicos en ese sentido es el moral/religioso. Y, a pesar de los psiconalistas (o mas bien por eso) Argentina es un pais de tradicion europea y catolica, ademas de muy italianizado y hispano, lo que da lugar a una suerte de puritanismo sexual que sobrevive a nuestra epoca secularizada y americanamente globalizada. Otra cosa, y este si que es otro axioma comprobado, es el apareamiento fuera del medio social habitual, ajeno a cortapisas, coerciones morales y otros frenos a la vida y la la libertad.

Un abrazo,

Tu amigo (espero que pronto exiliado politico de la UAM) Antonio

26. septiembre 2002 @ 22:29
por Jorge Picazo

Compadre, siempre nos quedará Paris... Aprovecha el tiempo que te queda y no te olvides de disfrutar de buenos aires...

27. septiembre 2002 @ 09:52
por

¡Joder macho! Pues si es verdad lo que cuentas del Nuevo Mundo, me parece que tendré que acudir a la Argentina las próximas vacaciones. Éso sí que es el Dorado, y no lo que Aguirre buscaba y mucho mejor que el Potosí. Será menester abandonar temporalmente a la señá Cibeles, en los Madriles, ahora que la pobre está manca debido a la falta de respeto de unos cabrones borrachos, por tierras más australes donde el idioma y el deje une, en el mejor sentido de la palabra. ¡Ah! y no te fíes de los teóricos de Cádiz o Algeciras, pues aquello que puede conseguirse a través del dinero, en el fondo vale muy poco.

27. septiembre 2002 @ 16:00
por


Eso eso anonimo, que se enteren las tias, que cais todas son unas interesadas!!!

29. septiembre 2002 @ 19:34
por Julio Elias Quattropani

Che, la teoria es completamente cierta y comprobada, pasa que algunos foraneos creen que el acento castizo evita los efectos del etilico y en ello se equivocan
Vamos carajo que usted hable con la zeta nomas y va a tener mas # de tel que la guia telefonica.


30. septiembre 2002 @ 07:11
por

Ya he leido tu ultimo articulo. Me ha parecido el mejor. Enhorabuena

30. septiembre 2002 @ 22:55
por Mama-Llama

Querido escritor incomprendido por tus mayores.
Cuando te pegamos un tubazo, jamás se nos ocurriría decirte: ¿Què hacés boludo? , y cuando leemos tus textos donde echas los galgos, no nos haces la cabeza, más bien creemos que puedes llegar a tener quilombos porque chupas demasiado, torras poco y vas siempre de partuzas, y esto ya en castizo: ! Niño, ni hables, ni escribas semejantes ordinarieces, que has ido a los mejores colegios, y hacer ésto te perjudicará siempre, porque para informarse sobre tí, tirarán de hemeroteca!!


1. octubre 2002 @ 00:57
por Agur

AUPA
QUE TAL POR LA ARGENTINA?MUY BIEN, ME HAN DICHO.SUPONGO QUE NO TENDRÁS GANAS DE VOLVER PERO POR AQUI SÍ QUEREMOS QUE VUELVAS.
ME ENCANTAN TUS ARTICULOS, COMO MAILS PERSONALIZADOS...
BUENO UN BESO
NOS VEMOS


1. octubre 2002 @ 21:04
por

Javi. ¡¡Haz caso a Mama-Llama!! ¿te imaginas qué sucedería si tus futuras alumnas leyeran que su catedrático favorito se dedicaba a escribir artículos juveniles en los que afirmaba rotundamente que uno de los requisitos básicos para tirarse a un argentina (¡Perdón por la ordinariez Mama-Llama, pero aparte de que los colegios a los que he ido no eran los mejores, estoy también escribiendo en castizo!Además, como soy anónimo nadie se dedicará en el futuro a buscar nada de mi en las hemerotecas o internetecas pues están llenas de artículos míos) es necesario que ésta, aparte del pretendido encanto de tu acento, sepa que tienes dinero?... Aparte de que ya no te comerías ni un colín, te veo suspendido de empleo y sueldo por declarciones sexistas y apartado de la cátedra.
Así que sigue el consejo de Mama-Llama, que siempre son los mejores, pues ella te quiere por algo más que tu acento, y no tomes tantas Quilmes. Corrige tu lenguaje, ponte guapo, sal de fiesta, compra una rosa o unas margaritas y di algo bonito a la primera mestiza impresionante que te encuentres, mirándole a los ojos y ya verás como tienes más éxito. Disfruta y feliz viaje de retorno. Muchos anónimos estamos esperando verte pronto por aquí. Un fuerte abrazo.

2. octubre 2002 @ 20:44
por javi

Me devano los sesos (no confundir con sexos) con quién será este último "anónimo"... Pienso, por el estilo, en brillantes polítologas navarras o londinenses jóvenes, pero, lo cierto es que no estoy seguro de la autoría de estas geniales frases...
En todo caso, en mi defensa indefendible diré que YO NO AFIRMÓ que para ligarse a una argentina sea necesario tener dinero, tan sólo citó las palabras de un genio incomprendido de CÁDIZ (ahora sí).
De un modo u otro, poco sé yo de ligar o no ligar con argentinas, pues salvo alguna humanitaria dama, mi experencia (retratada en este texto que sólo recoge hechos reales) está siendo más bien limitada...
Pero, bueno, como dijo el maestro Picachu en otro comentario: "Siempre nos quedará París".
En fin, anónimos, queridos/as y añorados/as, el día de la hispanidad nos vemos por las Españas.
Llevaré un clavel rojo en la solapa para que puedan reconocerme.
Chau.

2. octubre 2002 @ 23:16
por

¿Qué tal Javi?. Soy yo de nuevo. Si ésto fuera el juego del caliente-frío, tu indagación acerca de mi identidad sería templada, aunque ciertamente más cerca del frío que del calor, pues cumplo menos de las condiciones de las personas que tú crees que soy de las que me gustaría cumplir. Realmente no reuno ninguna de modo absoluto, ni siquiera la de la brillante, aunque si me gustaría pensar que estoy en potencia de hacerlo. Perdona por la adivinanza..., pero si te desvelara mi nombre, ésto dejaría de tener gracia.
Dejando al margen el introito, he de pedirte disculpas porque es cierto que tú no afirmas la frase objeto de la polémica, aunque convendrás conmigo que la incluyes en tu esquema como si de una verdad se tratara, como principio complementario, sin realizar ningún juicio crítico sobre la misma, ni ponerla en cuestión, y éso es, al menos, poco científico...
Del mismo modo, también deberías cuestionar mi comentario anterior, pues si bien es cierto que no estoy de acuerdo con la afirmación polémica, sí creo que tampoco es bueno totalmente dejar de decir algo que se cree o se piensa porque pueda resultar políticamente incorrecto (y ahí es necesario reconocer cierta valentía, ¡mal que me pese!, a tu amigo algecireño o gaditano, que nunca recuerdo de donde diablos procede exactamente!). Mama-Llama guiada por su amor por ti, y yo, haciendo lo propio por mi amistad, te aconsejamos ser prudente, pero... ¿es mejor ser prudente y cauto o ser libre y decir lo que se piensa, aún cuando ello no es conveniente o popular...? Es difícil discernirlo, ¿verdad?... Aunque creo que podríamos apostar por la libertad y la independencia, aunque tengamos que pagar un precio, pues nunca el precio será tan alto como valiosos esos principios.
Bueno, estoy monopolizando demasiado esta comunidad y creo que va siendo hora de dejarlo, al menos por hoy...
Espero verte pronto. Si fueras mi tipo también me pondría un clavel rojo para que pudieras reconocerme, pero mi atracción por ti es tan sólo intelectual, que no es poco. (Y eso que coincido contigo en lo sencillo que debería ser eso del sexo y del placer).
Hasta pronto....

3. octubre 2002 @ 16:49
por Javi

Y en esto que yo llegaba esta tarde al despacho tras rumiar, anoche, una y otra vez, quién sería el amigo o la amiga del último comentario. Llegué a la conclusión de que no podían ser quien yo estimaba, y la mención a la "Quilmes" me hizo derivar hacia un anadaluz universal (con alma chapina) que me encontré por las calles de Córdoba, o por un porteño adicto a los antros más "afamados" de los madriles (tenemos dos votos en este sentido).
Pero ahora llego y me encuentro esta nueva pista en el juego y ya no tengo tan clara mi imprensión inicial. Me planteo ahora la posibilidad de que sea un buen amigo de la Facultad, con vocación de filósofo del Derecho y maleta para Uruguay...
En fin, a ver si estos nuevos palos de ciego me acercan un poco más a ti, amigo.
Añadir, para acabar, que no sería coherente criticar las máximas de mi amigo gaditano, pues en el texto nada se critica, todo se presenta y se evalua tan sólo en el párrafo último...
Es lo que tenemos los cínicos, que se le va a hacer...
Acabo diciendo que SIEMPRE es mejor ser libre y mandar al pedo los convencionalismos, morales, expectativas o lo políticamente correcto. Uno escribe lo que siente y lo quiere comunicar (aunque esto suponga que la madre de uno le ponga de vuelta), lo otro no se llama literatura (si se quiere) sino propaganda.
Bueno, he movida ficha, espero respuesta y que más gente se una a este nuevo juego que, he de decir, me encanta.

3. octubre 2002 @ 23:48
por

Mi buen amigo Javi, te vas acercando, aunque todavía estás bastante lejos de descubrirme. Hoy estoy más cerca de las personas que crees que soy que ayer. Comparto alguna de sus características (también estoy aficionado a los garitos más "afamados" de los madriles a pesar de no ser porteño -y bien que me gustaría compartir paisanaje con mis queridos Borges y Sábato- y también a algunos otros no tan afamados. Creo que también soy universal como el candidato andaluz, aunque no soy de tierras tan australes y amo profundamente mi patria chica (ya van varias pistas más). También espero ser buen amigo, pero ésto debes juzgarlo tú. Por último he de confesar que soy un anónimo masculino, aunque ya lo habrás descubierto por el uso de los adjetivos (Es curioso...¿Por qué tras mi primer mensaje pensaste que debía ser una chica y ahora te decantas por un chico?) y por ahora no voy a darte más pistas (Ni Sherlock Holmes ni Hércules Poirot hubieran necesitado tantas) e iré al grano:
Es cierto que compartes muchas cosas con los cínicos: tu defensa de la libertad, tu falta de respeto a los convencionalismos, tu cosmopolitismo, tu austeridad, tu autosuficiencia, pero también tenían una parte ascética, que implicaba la renuncia al amor, pues en su búsqueda de la autarquía rechazaban todo aquello que pudiera causar dependencia física y/o mental y no sé si tú estarás dispuesto a esta renuncia... ¿Lo estás? (Y hablo de amor, no de sexo al que no renunciaban: cuentan que el más grande de los cínicos, Diógenes de Sinope se masturbaba - pido perdón a tu progenitora por la anécdota, por si la considera una ordinariez, pero, además de ser cierta, no encuentro otro sinónimo del término menos directo, salvo alguna expresión terriblemente cursi, que prefiero no utilizar- un día en el ágora y tras terminar, frotándose el estómago dijo: ¡ojalá fuera tan fácil acabar con el hambre!).
Perdona si la pregunta es muy personal. Desde luego no es necesario que te diga que puedes no contestarla. Pero como dices que el juego te encanta y debía mover ficha tras tu mensaje prefiero situarte cerca del jaque...

4. octubre 2002 @ 17:38
por Javi

Empiezo a temer, querido anónimo, que esto cada vez más se parece a un jaque agravado, a un jaque mate, vaya...
Comenzaré explicando mis deducciones al estilo del inmortal Poe: Cambié mi primera impresión de mujer a hombre por la forma de utilizar el lenguaje más que por lo que se decía en concreto. Las iniciales referencias a lo “sexista” me hicieron pensar en mis dos compañeros de vivencias en Guatemala (politóloga ella, periodista él), pero descarté a la dama por la forma de expresarse y al caballero pues el anónimo que ando buscando debe ser persona que reuna dos condiciones:

1) Acceso a internet diario (para poder responder a los comentarios con la frecuencia dada).
2) Gusto por el uso de estos medios cibernéticos.

La condición que he numerado como 1 me ha hecho, así mismo, descartar a mucha gente que quizás pudieras ser tú. De los pocos que me quedaban, muchos los he borrado de los potenciales autores por el punto 2.
Por otro lado, la pregunta que se formula relativa a si estaría disupuesto a renunciar al amor, me obliga a desestimar a posibles candidatos que me conozcan desde mucho tiempo, pues ellos saben que en ningún caso estoy dispuesto a reunicar a bien tan precioso (y marchito, a veces). Esto si tomamos la pregunta en serio, pues puede, tan sólo, ser una distracción para alejarme del objetivo de mis deducciones.

Me veo obligado, antes de continuar, a aclarar que no soy de los que cree, aunque parezca contradictorio, que los hombres y mujeres tienen formas de expresión totalmente distintas (no me trago aquello de la “literatura de mujeres”), pero en este caso en particular mi intuición me hizo pensar que era un hombre el que escribía y parece que en esto no me he equivocado.

La referencia a la cerveza “Quilmes” me hizo inclinarme por un argentino o por alguien conocedor de aquellas tierras, de ahí mi seguda (triple) elección. Mas, podría ser que simplemente el autor de estos comentarios haya sacado este referncia de mis propios textos. Así que no es concluyente mi suposición. Por otro lado, la forma de escribir no me parece en nada a un argentino, ni por extensión a ningún latinoaméricano (las últimas referencias a los “garitos más afamados de los madriles” parecen apoyar esta hipótesis).

Así, la persona que estoy buscando debe cumplir las siguientes condiciones:

1) Acceso a internet diario (para poder responder a los comentarios con la frecuencia dada).
2) Gusto por el uso de estos medios cibernéticos.
3) Español (las referencias a tierras no tan australes deberían indicar como lugar de nacimiento el centro o norte de la meseta. Diría que el centro por lo de “no tan”).
4) Nacido o al menos residente en Madrid.
5) Conocedor de la noche madrileña.
6) Amigo reciente.
7) Como hipótesis: podría pensar en que no es un gran conocedor del mundo de la literatura, pues si tomamos por buena la presunción de que la palabra “Quilmes” la ha tomado de mis propios textos, las referencias (EXCLUSIVAS) a Borges y Sábato pueden tener el mismo origen. La no mención a poetas me hace excluir de los posibles a un amigo (que, a parte, no cumple los puntos 1 y 2) medio sátiro que habita los bosques de Palencia.
8) Ha de ser una persona, a pesar de lo anterior, con una cultura razonable por la mención de Diógenes de Siope.

Reuniendo todos estos puntos, y atendiendo de nuevo al estilo de los comentarios, me atrevería a plantear como primer (nuevo) candidato a un gaditano con problemas de adaptación a la estructura coorporativa de la UAM. Esta sería mi apuesta de ahora, mas supondría que ha habido cierta trampa en este juego, además de no cumplir todas las condiciones enunciadas.
Podría ser también la persona que se oculta bajo el anonimato un compañero con barba y coleta que pasea su sapiencia por las aulas de Ciencias Políticas en las mañanas y pelea con señoronas, seguros y perros por las tardes. Pero no sé si este buen amigo cumpliría las condiciones 2 y 7 mencionadas supra.
Para completar la terna, incluiría a un viejo amigo (mas, perdido por algunos años) que acaba de reaparecer en mi vida justo antes de irse a Harvard a cultivar mente y cuerpo. Pero, de nuevo, algunas de las condiciones mencionadas arriba no me casan del todo.

En fin, no encuentro a nadie que se ajuste a los 8 puntos citados. Sin embargo, el juego sigue y he aquí mis nuevas apuestas, mi enrroque. Espero que ahora muevan las blancas y dejen algún agujero en sus defensas...


9. octubre 2002 @ 21:30
por

"Touché", querido Javi. Me descubriste, aunque no a la primera ni tampoco como primer candidato de la terna. Pero vale. En efecto, si yo hubiera sido Antonio hubiera habido cierta trampa en el juego por los mensajes anteriores, pero soy Andrés, aunque ya sin coleta, pero aún peleando con los perros, seguros y demás... He de descubrime ante tu deducción lógica y perspicacia. Para saciar tu curiosidad, he de decirte que efectivamente no cumplo la condición 2. Es más, verdaderamente detesto los medios cibernéticos, debido a mi gran torpeza con los mismos, aunque reconozco su utilidad, y en cuanto al tema de la literatura, también es cierto que tomé la referencia de la Quilmes de tus textos (yo personalmente sigo encontrando a la Mahou imbatible) así como a Borges y a Sábato, aunque no mentí, pues Borges me parece insuperable (De hecho, podríamos haber protagonizado perfectamente un relato fantástico firmado por él, si yo en vez de tener encarnadura mortal hubiera sido una especie de ente imaginario de la red o un producto de tu imaginación que te diera la réplica a tus comentario) y Sábato también, aunque en menor medida. Y lamento corregirte que no se habían citados poetas en el texto. Borges es uno de los más grandes en castellano y si me permites te voy a regalar 2 poemas de él, uno de ellos de mis favoritos:
"Un hombre que cultiva su jardín, como quería Voltaire.
El que agradece que en la Tierra haya música.
El que descubre con placer una etimología.
Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.
El ceramista que premedita un color y una forma.
El tipógrafo que compone bien esta página que tal vez no le agrada.
Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.
El que acaricia a una animal dormido.
El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.
El que agradece que en la Tierra haya Stevenson.
El que prefiere que los otros tengan razón.
Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo".Este poema procede de su libro La cifra (1981).
El otro procede de uno de sus primeros libros, Fervor de Buenos Aires (título interesante ¿verdad?) y es "Amanecer" que versa sobre un paseo de Borges al alba por Buenos Aires y que puede que darte mucho pensar en el largo viaje de regreso a Madrid:
En la honda noce universal
que apenas contradicen los faroles
una racha perdida
ha ofendido las calles taciturnas
como presentimiento tembloroso
del amanecer horrible que ronda
los arrabales desmantelados del mundo
Curioso de la sombra
y acobardado por la amenaza del alba
reviví la tremenda conjetura
de Schopenhauer y de Berkeley
que declara que el mundo
es una actividad de la mente,
un sueño de las almas
sin base ni propósito ni volumen.
y ya que las ideas
no son eternas como el mármol
sino inmortales como un bosque o un río,
la doctrina anterior
asumió otra forma en el alba
y la superstición de esa hora
cuando la luz como una enredadera
va a implicar las paredes de la sombra,
doblegó mi corazón
y trazó el capricho siguiente:
Si están ajenas de sustancia las cosas
y si está numerosa Buenos Aires
no es más que un sueño
que erigen en compartida magia las almas,
hay un instante
en que peligra desaforadamente su ser
y es el instante estremecido del alba,
cuando son pocos los que sueñan el mundo
y solo algunos trasnochadores conservan,
cenicienta y apenas bosquejada,
la imagen de las calles
que definirán después con los otros.
¡Hora en que el sueño pertinaz de la vida
corre peligro de quebranto,
hora en que le será fácil a Dios
matar del todo Su obra!
Pero de nuevo el mundo se ha salvado,
la luz discurre inventado sucios colores
y con algún remordimiento
de mi complicidad en el resurgimiento del día
solicito mi casa,
atónita y glacial en la luz blanca,
mientras un pájaro detiene el silencio
y la noche gastada
se ha quedado en los ojos de los ciegos".
Por otro lado recuerda también los versos de la canción de la Tierra...
Bueno ya he abusado demasiado de tu tiempo, así que me despido esperando verte pronto y deseándote un buen viaje de vuelta a casa.
(PD: He de confesarte que la posibilidad de coincidir con Antonio en tantos puntos me produce un poco de zozobra).

10. octubre 2002 @ 20:06
por Javi

¡ALBRICIAS, querido amigo!
Ahora me debato entre la alegría de haber desvelado el misterio y la tristeza por el FINAL DEL JUEGO...

Me lo pusiste dificil, amigo, y es que no sólo la condición 2 sino la 7, sobre todo, no se corresponden a tu persona en nada de nada. Y, además, la 8 se queda corta por kilometros...

Pero bueno, antes de seguir con esto, gracias por los excepcionales poemas nos regalas, amigo. Me veo obligado, ante su belleza, a justificar mi torpeza con respecto a Borges, pero es que en mi imaginario siempre le tuve más como relatista que como poeta. Es tan sólo cuestión de mis prejuicios e ignorancia. Tienes toda la razón del mundo en tus afirmaciones.

Igual razón tienes respecto a la posibilidad de que nuestro pequeño entretenimiento pudiera haber sido uno de los geniales relatos de Borges (me permito señalar que el "Deutsches Requiem" es, de todos ellos, mi favorito), pero yo, más inclinado a Cortázar como soy, me tomo la libertad de encuadrarlo mejor en su maravillo relato "Sobremesa" que vive entre las páginas de su "FINAL DEL JUEGO" que es el nuestro.

Bien, amigo, pronto nos veremos y, como parecidos somos, tampoco presentaré coleta al viento como antaño para el reencuentro.

Obligado es, para acabar, reconocer que fue en "tablas" como quedó el resultado final del juego.

Un fuerte abrazo.



14. octubre 2002 @ 18:56
por Andrés

Me parece muy bien el resultado de las tablas y he de decirte que ha sido un placer jugar contigo todos estos días y es una pena no poder continuar el juego.

Espero verte pronto.

Un saludo.

14. octubre 2002 @ 20:40
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